Foucault y la norma
Poder,
Castigo,
Disciplina
Foucault y la norma
por
Gustavo M. Silva Fernandez
Según Foucault, a través de las disciplinas es que aparece el poder de la Norma. La “norma”, como concepto, deviene de lo “normal” y aquí anudamos con nuestros anteriores trabajos.
(…) “Lo Normal se establece como principio de coerción en la enseñanza con la instauración de una educación estandarizada y el establecimiento de la escuelas normales; se establece en el esfuerzo por organizar un cuerpo médico y un encuadramiento hospitalario de la nación capaces de hacer funcionar unas normas generales de salubridad; se establece en la regularización de los procedimientos y de los productos industriales” (Foucault, 2006: 189). Aquí Foucault nos explica que lo “normal” se refiere a este “encuadre estandarizado” al que se nos somete.
Esto es precisamente a lo que hacíamos referencia cuando hablábamos anteriormente de “normalización”, es decir, el sometimiento a la norma, a un “orden normalizador” que tiene como fin principal la “normalización” de la sociedad, o como se diría desde la escuela, a la “socialización” de las personas. Esto último es ahora un poco más fácil de ver después de Freire, pues con este autor habíamos visto cómo se los considera a lo oprimidos y a los educandos.
Para ir terminando, Foucault explica: la vigilancia y la “normalización” como los grandes instrumentos del poder al final de la época clásica. Al hablar de “normalización” también estamos invocando sin decirlo a lo “diferente” y yo pretendo, desde estos artículos, luchar desde el pensamiento diferente (auténtico y genuino diría Freire), es decir, luchar contra el pensamiento “normalizador” o como diría Berstein: lo impensable.
Bibliografía:
Foucault, Michel. (2006) Vigilar y castigar: Nacimiento de la prisión. Buenos Aires: Siglo Veintiuno Ediciones.
Berstein, Basil. (1998) Pedagogía, control simbólico e identidad. España: Ediciones Morata.
(…) “Lo Normal se establece como principio de coerción en la enseñanza con la instauración de una educación estandarizada y el establecimiento de la escuelas normales; se establece en el esfuerzo por organizar un cuerpo médico y un encuadramiento hospitalario de la nación capaces de hacer funcionar unas normas generales de salubridad; se establece en la regularización de los procedimientos y de los productos industriales” (Foucault, 2006: 189). Aquí Foucault nos explica que lo “normal” se refiere a este “encuadre estandarizado” al que se nos somete.
Esto es precisamente a lo que hacíamos referencia cuando hablábamos anteriormente de “normalización”, es decir, el sometimiento a la norma, a un “orden normalizador” que tiene como fin principal la “normalización” de la sociedad, o como se diría desde la escuela, a la “socialización” de las personas. Esto último es ahora un poco más fácil de ver después de Freire, pues con este autor habíamos visto cómo se los considera a lo oprimidos y a los educandos.
Para ir terminando, Foucault explica: la vigilancia y la “normalización” como los grandes instrumentos del poder al final de la época clásica. Al hablar de “normalización” también estamos invocando sin decirlo a lo “diferente” y yo pretendo, desde estos artículos, luchar desde el pensamiento diferente (auténtico y genuino diría Freire), es decir, luchar contra el pensamiento “normalizador” o como diría Berstein: lo impensable.
Bibliografía:
Foucault, Michel. (2006) Vigilar y castigar: Nacimiento de la prisión. Buenos Aires: Siglo Veintiuno Ediciones.
Berstein, Basil. (1998) Pedagogía, control simbólico e identidad. España: Ediciones Morata.
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