Violencia adolescente [1]

Publicado en por IMAGO

Violencia en los adolescentes [1]

por
Gustavo Matías Silva Fernandez



     A continuación, daré las consideraciones generales para empezar a trabajar con este asunto, para así, en el próximo artículo, comenzar de lleno en la problemática.  



La noción de juventud y el Ethos Epocal

 
     Blanco considera reflexionar sobre los adolescentes y la juventud, lo cual requiere de una visión histórico-estructural, que permita pensarlos con otro paradigma que no sea el positivista, por ello, introduce la noción de juventud con el objetivo de especificar de qué habla cuando habla de jóvenes: con respecto al término juventud (que según Blanco está socialmente ligado al de adolescente), la autora coincide con la afirmación del sociólogo Mario Margulis, como un “colectivo extremadamente susceptible a los cambios históricos, a sectores siempre nuevos, siempre cambiantes, a una condición que atraviesa géneros, etnias y capas sociales, que no puede ser definida con un enfoque positivista, como si fuera una entidad acabada y preparada para ser considerada foco objetivo de una relación de conocimiento” (Margulis, 2001) (Blanco, 2006: 30).
     Según esta autora hay distintas manera de ser joven con sus propias referencias de identificación, lenguajes y formas de sociabilidad en el marco de una heterogeneidad en el plano económico, social y cultural donde se construye el Ethos Epocal. La palabra “ethos” proviene del griego y se refiere a los hábitos y costumbres de una comunidad reconocido como el modo habitual de vivir. El Ethos pertenece a un pueblo, a una cultura o a un grupo, pero el fin es el carácter personal e intransferible de cada hombre (Blanco, 2006: 31).
     La autora cita a Dussel quien considera el Ethos “una totalidad existencial (…) el obrar humano dentro del horizonte significativo del mundo” (Dussel, 1970). Cada época tiene su propio Ethos, su modo de vivir en el mundo, que a lo largo de la historia han cambiado y pueden reconocerse distintos Ethos:


• El Ethos trágico de la existencia griega.
• El Ethos dramático de la existencia judeo-cristiana
• El Ethos burgués del hombre y de la mujer accidental moderno/a.
• El Ethos del hombre y la mujer contemporáneo/a (Blanco, 2006: 31).




Ethos epocal juvenil


     Blanco considera al Ethos epocal juvenil como el conjunto de valores, conceptos, modas y vínculos que construyen los jóvenes dentro de un marco histórico y temporal determinado. Incluye los mitos, la historia, las creencias, los miedos, los ídolos, etc., que caracterizan y conforman los elementos constitutivos de la juventud, en otras palabras, la identidad personal, social y cultural de los jóvenes. Una característica fundamental: en la actualidad, los jóvenes están insertos en una sociedad donde se reconoce un Ethos disgregado en el cual las diferentes esferas en las que se desarrolla la vida de los individuos han dejado de girar en torno a una única jerarquía de valores. Blanco nos explica que durante el transcurso de la vida, un sujeto transita por diferentes ámbitos de acción, ajustándose a valoraciones diferentes y hasta contradictorias. Esta situación a sido caracterizada como descentramiento del sujeto o fragmentación de la vida o “hombre light” (Blanco, 2006: 32).
     A continuación, daremos los aspectos constitutivos del concepto de Ethos epocal juvenil para comprender mejor su alcance:



1) Valores


     Según Dussel, es el dominio que la vida tiene sobre el devenir, en otras palabras, la vida ejerce sobre su devenir un cierto poder que manda, ordena y organiza (Dussel, 1970). Según Blanco, los valores regulan la vida social asumiendo un contenido y significación construida históricamente, lo cual permite la organización de las relaciones sociales, la vida y el desarrollo del ser humano (Blanco, 2006: 34).
     Son también independientes de las estimaciones de los individuos, pero no de la actividad de los hombres, pues es una expresión y consecuencia de las relaciones y situaciones sociales. Hay que tener en cuenta lo siguiente: el despliegue de los valores se produce en espacios heterogéneos que se desarrollan desigualmente, por ello Blanco explica que la historia es historia de colisiones de valores heterogéneos, lo cual la lleva a pensar que el desarrollo del valor no es continuo, ya que puede pasar por procesos de deformación, pérdida de importancia, pero nunca pérdida en forma absoluta, pues mientras haya humanidad habrán valores (Blanco, 2006: 34,35).



2) Moda

 
     En la moda la apariencia, el aspecto y la identidad constituyen un triángulo fundamental para ser representada ante el otro, destacando Blanco de esto el culto a la imagen superficial del cuerpo y la necesidad de la exhibición. Blanco nos explica que los atuendos poseen para los jóvenes un fundamental equilibrio entre la apariencia y la autenticidad. Según la autora, la moda no se define por cánones estrictos e inéditos sino por la referencia al pasado “y la resurrección de signos más o menos libremente combinados” (Blanco, 2006: 36).



3) Identidad


     En este punto, Blanco aclara que es necesario pensar las herramientas con las que cuentas los adolescentes para la constitución de su identidad. Con respecto a ello, ha observado que en ocasiones sus esfuerzos pierden continuidad debido a la influencia de la sociedad. En este marco de información globalizada, Blanco explica que el locus, es decir, el espacio propio y cercano se ve invadido por mensajes del afuera. Como consecuencia de todo ello, aparece un espacio abstracto, neutral y global en al cual el sujeto no puede situar límites claros ni marcas de propiedad ni cercanía, por lo que es sustituido por un espacio abstracto, que no ofrece referentes de identidad. Esto tiene un importante efecto sobre la construcción del sentido de identidad, pues aparecen barreras y fronteras interiores, que más que proporcionar seguridad y protección, lo que impulsa es el aislamiento y la soledad (Blanco, 2006: 36, 37).
     La ausencia de una identidad grupal y la falta de convivencia se experimentan como vacío de sentido, en donde la búsqueda de la identidad se inclina al surgimiento de lo “tribal” como elemento identificatorio y como clave de cohesión de nuevos grupos (Blanco, 2006: 37).
     Para Blanco, hablar de identidad supone hablar de continuidad, unidad y autoconciencia, es decir, de un proceso de construcción o reconstrucción a través de la historia, en interacción con distintas relaciones sociales en donde se observó la permanencia de un “sí mismo” que se relaciona con los distintos aspectos de la estructura del proceso social como un todo (Blanco, 2006: 38).
     Otra fundamental característica que nos otorga la autora es que la identidad implica poder preguntarse y buscar las respuestas acerca de ¿quién soy yo?, ¿quién soy yo a los ojos de los otros? y ¿quién quiero ser?, a través de la historia uniendo, de esta manera, pasado y futuro en una construcción presente. Por último, para Blanco existen distintos tipos de identidades:

• Identidades personales: del sujeto, del “sí mismo” y su sentido.
• Identidad cultural: en la cual está unida la identidad personal que surge de la idea de que el sujeto es históricamente producido por interacción con diversas relaciones sociales entre las que se encuentran la Identidad de clase y la Identidad nacional (Blanco, 2006: 39).




Bibliografía:


Blanco, María T. y otros. (2006) Relaciones de violencia entre adolescentes. Influencia de la familia, la escuela y la comunidad. Buenos Aires: Espacio Editorial.

Dussel, Enrique. (1970) Para una destrucción de la historia de la ética. Santa fe: Ediciones Universidad del Litoral.


Margulis, Mario. (2001) Adolescencia y juventud en América Latina. Editorial LUR.

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