Sobre el Superyó

Publicado en por IMAGO

Sobre el Superyó/Uber-Ich
por
Gustavo Matías Silva Fernandez


     Como se habrán dado cuenta con el ejemplo anterior, el papel que desempeña el superyó en la personalidad es el moralista, según palabras de Hall, es "la rama moral o judicial de la personalidad". Este prefiere más bien lo ideal a lo real, y siempre trata de alcanzar la perfección desinteresándose por el placer y la realidad. Particularmente, el superyó de cada individuo, precisamente, no es de cada uno, sino más bien, es el superyó de nuestros padres, es decir, el superyó se desarrolla desde el yo, debido a los preconceptos morales de los padres, acerca de lo que es bueno y virtuoso, o malo o desvirtuoso. Es decir, el niño va adquiriendo "la autoridad moral de sus padres, el niño reemplaza la autoridad de ellos por su propia autoridad interior. La internalización paterna le permite al niño controlar su comportamiento según los deseos de sus padres, y al hacerlo se asegura su aprobación y evita su disgusto" (Hall). Entonces, el niño realiza esta acción, no por instinto, sino por conveniencia. Él sabe por experiencia que, si rompe un vaso será reprochado severamente; pero también sabe que por el contrario, que si le sirve agua a su madre esta le agradecerá y hasta llegue a darle una pequeña recompensa, lo cual a él le interesa, o quizás solo lo hizo por afecto. Entonces, como los padres, el superyó tiene el poder de castigar o recompensar de manera física o psicológica. Las primeras físicas pueden ser descomposturas de estómago, un perjuicio o la pérdida de algo valioso, ya que ante algo que quebrante la moral, es decir, que trasngreda la moral, el superyó puede decirle "ahora que te as portado mal, serás castigado sucediéndote algo desagradable". En cambio, las primeras psicológicas se pueden experimentar en la persona como vergüenza, culpa o inferioridad. Las segundas, empezando por los físicas, pueden sentirse en el sujeto mediante sensaciones de satisfacción después de haber disfrutado una comida, o de un prolongado descanso, como también de una experiencia sexual, si la persona ha obrado bien como el superyó desea este le dirá "ahora que has sido bueno durante un tiempo, puedes permitirte pasarla bien". Por otro lado, las segundas psicológicas se experimentan como orgullo (una forma de narcisismo secundario; el narcisismo es el término que implementó Freud para referirse al amor propio).

     El fin de este sistema es controlar y regular los impulsos, que en medidas descontroladas, pueden ser peligrosas y perjudiciales para la sociedad, estos son el sexo y la agresión.

     El superyó (según Hall) esta conformado por dos subsistemas: el  ideal del yo y la  conciencia moral. El primero, hace alusión a los conceptos del niño acerca de lo que sus padres consideran que es moralmente bueno. Ejemplo, si se lo recompensa constantemente por ser pulcro y ordenado, la pulcritud y el orden se convertirán en uno de sus ideales. El segundo, por el contrario, corresponde a los conceptos que el niño tiene de lo que sus padres consideran moralmente malo, estos se forman mediante experiencias de castigo. Si se lo castiga con frecuencia por ensuciarse, considerará la suciedad como algo malo. Con estos ejemplos podemos comprobar, la importancia fundamental de los padres en la formación de la personalidad del niño. También, puede entenderse la dificultad con que un ser adulto puede verse enfrentado, cuando lo obligan a cambiar sus costumbres que para él son lo "normal", lo "natural", pero que para otras personas no siempre lo son.

     He aquí algunas otras definiciones que Hall da con respecto al superyó:

 

·                    El superyó es el código moral de la persona.

·                    El superyó es el producto de la socialización y el vehículo de la tradición cultural.

·                    El superyó es el representante, dentro de la personalidad, de los valores e ideas tradicionales de la sociedad.

Bibliografía:

Freud, Sigmund. (1993) Obras completas. Hyspamérica Ediciones Argentinas. Argentina..
Hall, Calvin S. (1996) Compendio de Psicología freudiana. Paidos. México.
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