¿Necesidad de ser o necesidad de tener?

Publicado en por IMAGO

¿Necesidad de ser o necesidad de tener?

Un análisis del mercado en la submodernidad

 

 

 

 

Por

Gustavo M. Silva Fernandez

 

 

 

 

     En esta oportunidad quisiera analizar algunas cuestiones interesantes que se expusieron en la IV Jornadas de Filosofía: “Filosofía abierta” impulsadas por el Instituto Superior del Profesorado “Dr. Joaquín V. González” en Buenos Aires, Argentina.

     “Pero nada de esto permite reconocer aún los temas peculiares de la discusión ‘posmoderna’. ¿Posmoderna? Digamos, mejor, submoderna, porque tales temas asoman a la superficie desde el fondo de la articulación de las explicaciones de sentido de la Modernidad, en lo ‘positivo’ de los condicionamientos mencionados” (Boeder, 2004: 16). En las palabras del autor surge un concepto intrigante, si bien hace tiempo que se habla acerca que éste, nuestro tiempo, no es ya la “posmodernidad” sino una continuación de la modernidad, aquí lo encontramos con un posible nombre: “submoderno”. No es mi intención aquí detenerme a analizar en detalle esta cuestión, sólo la cito a modo de encuadramiento de lo que acontecerá, pues, parándome sobre este determinado suelo pretendo analizar una determinada cuestión presente aquí en nuestro tiempo submoderno y de actualidad en nuestros días (recordamos que autores como Lipovetsky y Baudrillard son fundamentales para estos tipos de análisis).

     La incidencia del mercado está extendiendo sus pseudópodos y “comprando” todo lo que esté a su alcance, es así que las palabras “revolución”, “cambio”, “naturaleza humana” (y más) han sido compradas por el mercado. ¿Qué quiero decir con esto? Que palabras como “revolución”, por ejemplo, las encontramos en publicidades por las calles o en los medios masivos de comunicación (mass media), también, en una propaganda en Argentina se refería a que “nacimos para vivir en comunidad”. También, palabras del discurso psicológico, un claro ej. es el de “bipolar”, en donde no sólo el discurso popular hace libre uso del término para referir a una persona que pasa en su vida de unos momentos a otros, sino que también se la haya comercializado.

     No sólo palabras del discurso crítico y psicológico están siendo compradas, el mercado compra y usa, sin distinción de campo, ciencia o disciplina.

     Otra cuestión es el machismo que se encuentra en el mercado. Después de varios años observando detalladamente las publicidades (principalmente papel y televisión) se puede ver que casi todas las publicidades son machistas, implícita o explícitamente. En las publicidades vemos (en cuestión de posicionamiento visual) a la mujer casi siempre a la derecha o por debajo del hombre, esto cobra sentido si aclaramos que de izquierda a derecha es el orden de lectura, por lo tanto, primero el hombre y luego la mujer (destaco la “y” pues históricamente el papel de la mujer fue ser el segundo elemento de una conjunción). El contenido machista en las publicidades televisivas decanta por su propio peso, invito a observar con ojo crítico todos los comerciales que se guste y el machismo se hará presente en un sin números de comerciales.

     Esto no es sorpresa para una sociedad donde el privilegiado es el adulto, hombre, blanco, carnívoro, religioso y capaz de sacrifico. Una sociedad enfermar que empuja a los seres a la neurosis para poder adaptarse a ella (transformándose así en “sujetos”). Una sociedad que discapasita, individualiza, ¿qué separa o que une mediante Internet?, es decir, Internet como un dispositivo que une a personas (solas) con otras personas (igualmente solas) de todo el mundo, en la existencia del vínculo (aparente) con otros, el ser sigue estando (sólo).

     ¿Cómo analizamos la cuestión de la condición del ser en la submodernidad? Simplemente, se debe tener para ser. El ser se ha reducido en esta sociedad a la categoría de “tener”, la inhumanidad de la sociedad moderna no ha dejado de manipular los sistema de producción, pensamiento y relación, llegando al día de hoy en donde si no tenés una laptop (conectada a Internet) no sos, es simple, es verdad pero esto nos deja un breve (y no acabado) análisis del mercado y su condición de ser.

 

 

 

Bibliografía:

 

Boeder, Heriberto. (2004) El final de juego de Jaques Derrida. Buenos Aires: Quadrata.

 

 

 

 

 

 

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Claudio Lorusso 02/03/2011 18:16



la red (virtual) tambien une a amigos de la infancia que luego de chatear seguimos nuestra relacion en un bar (la realidad). hay personas que se relacionan por la red y luego conforman una
pareja en su casa (la realidad). hay personas que se unen en organizaciones sociales que transforman la realidad. de este modo dejamos atras la soledad. la critica a la modernidad no nos
debe conducir al oscurantismo.  



Descargar 12/21/2010 22:25



Interesante reflexion a la que nos invitas aqui, hacia tiempo que no leia nada parecido y la verda, es bastante interesante.